Arcilla

Revoco y pintura a la arcilla

La arcilla es el material más abundante del planeta tierra  y que además no se acaba, cada vez hay más, porque la acción de la lluvia sobre nuestros montes da origen a cada vez más cantidad de arcilla. Su composición es una roca formada por silicatos de aluminio  hidratados procedentes de la descomposición de rocas que contienen feldespato, como el granito.

Es pues un material abundante, ecológico y económico.

La mejor manera de gozar de los beneficios del barro es utilizarlo como mortero o revoco base en las paredes interiores.

Este revoco puede presentarse como acabado o puede ser cubierto con un revoco más fino, o acabado con una pintura de barro, de caseína o de silicato.

La pintura de arcilla tiene una gran capacidad de cubrición. Aptas para cualquier soporte con algo de absorción, para techos y paredes interiores. Una característica especial de estas pinturas es la manera especial en que absorben y reflejan la luz. Totalmente porosas, traspirables y resistentes al desgaste. No dejan olores. La hay en versión grano fino o grano grueso, que texturiza por ejemplo los paneles de cartón –yeso o sirve para rellenar huecos en superficies muy rugosas como un revoco de barro.

Sus colores son los propios de la arcilla que por su diferente composición puede ser: blanco noble, blanco natural, canela, crema, ocre, Sahara, naranja, bermellón y antracita. O con pigmentos minerales añadidos, como: amarillo caramelo, rojo ladrillo, rojo, rojo vino, violeta, azul ciruela, azul, verde y pistacho.